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"Energy, Intention, Connection: The Five Principles Behind Tango Zen" 08/09/2025

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Tango Zen Journal, August 9, 2025, titled:



"Energy, Intention, Connection: The Five Principles Behind Tango Zen"


"Energía, Intención, Conexión: Los Cinco Principios Detrás de Tango Zen"



Twenty-eight years.


This is how long I’ve been walking, meditating, dancing with partners on the dancefloor, while guiding participants through workshops.



But long before tango entered my life, I was on another path. As a child, I was exposed to religious teachings that tried to define what life is and how we should live it. I was always searching. Over the years, I explored faiths, read sacred texts, practiced silence, and spent time in temples. Yet what stayed with me the longest was not belief, but presence.



Later, Zen showed me that true understanding isn’t something you accumulate—it’s something you touch directly, with your body, breath, and awareness.



Then, I came across tango—unexpectedly, but deeply.


And I realized that this dance, too, could be a form of meditation.



Not performance.


Not escapism.


But a return—to myself, to my partner, and to something greater.



As I began sharing what I had learned—first as a dancer, then as a guide—I kept asking:


How can I help others discover this experience for themselves?


How can I make it simple, but not shallow?



That’s how the five principles of Tango Zen were born.


They are not spiritual slogans.


They’re the distillation of years of dancing, meditating, teaching, failing, and returning.



Each one is a doorway. Together, they are an invitation.



The Five Principles of Tango Zen


1. Tango is a form of meditation.


It brings you to the present moment—not through stillness, but through movement.


2. Meditation connects us with universal energy.


We’re not separate from the universe. When we’re truly present, we reconnect with its flow.


3. We each have an inner universe.


To dance authentically, we must first listen to ourselves—our breath, weight, and presence.


4. By dancing tango, we connect our inner universe with our partner’s, then to the external universe.


This is not a metaphor. When energy flows freely between two bodies, something sacred is shared.


5. Intention is the energy that makes this connection to life.


Not a belief. Not understanding. But the deep, silent force of intention.



These five principles are not abstract theories.


They are born of experience.


You don’t need to believe in them. You just need to test them—on the dance floor, in the embrace, and in the quiet after the music ends.



For me, they’ve become a compass.


And for those I guide, they’ve opened new ways of moving, living, and loving.



This journal is not just a reflection. It’s a warm invitation.


If these principles resonate with something deep inside you—something quiet but insistent—


then you are already on the path.



Let’s walk it together.



— Chan



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Veintiocho años.


Este es el tiempo que llevo caminando, meditando, bailando con parejas en la pista—mientras guío a los participantes en los talleres.



Pero mucho antes de que el tango llegara a mi vida, ya estaba en otro camino.


De niño, estuve expuesto a enseñanzas religiosas que intentaban definir qué es la vida y cómo deberíamos vivirla. Siempre estuve buscando algo.



Con el tiempo, exploré diferentes religiones, leí libros sagrados, practiqué el silencio y visité templos.


Pero lo que más me marcó no fue creer, sino estar presente.



Después, el Zen me mostró que la comprensión no se encuentra solo con ideas, sino con el cuerpo, la respiración y la conciencia.



Después, me crucé con el tango—inesperadamente, pero de forma profunda.


Y entendí que este baile también podía ser una forma de meditación.



No como un show.


No como una forma de escapar.


Sino como un regreso — a mí mismo, a mi pareja, y a algo más grande.



Al empezar a compartir lo que había aprendido —primero como bailarín, luego como guía— me hice una pregunta:



¿Cómo puedo ayudar a otros a tener esta experiencia?


¿Cómo hacerlo simple, pero sin perder lo profundo?



Así nacieron los cinco principios de Tango Zen.


No son frases bonitas.


Son el resultado de años de bailar, meditar, enseñar, equivocarme… y seguir adelante.



Cada uno es una puerta. Y juntos, son una invitación.



Los Cinco Principios de Tango Zen


1. El tango es una forma de meditación.


Nos trae al momento presente, no con quietud, sino con movimiento.


2. La meditación nos conecta con la energía del universo.


No estamos separados del universo. Cuando estamos presentes, volvemos a sentir su energía.


3. Cada uno tiene un universo interior.


Para bailar con verdad, primero tenemos que escucharnos: sentir el peso, la respiración, el momento.


4. Al bailar tango, conectamos nuestro universo interior con el de la otra persona — y con el universo afuera.


No es una metáfora. Cuando la energía fluye entre dos cuerpos, se comparte algo sagrado.


5. La intención es la energía que hace posible esta conexión con la vida.


No es fe. No es comprensión intelectual. Es algo más profundo: la fuerza silenciosa de la intención.



Estos principios no son ideas teóricas.


Vienen de la experiencia vivida.


No hace falta creer en ellos. Solo hay que probarlos — en el baile, en el abrazo, y en el silencio después de que la música termina.



Para mí, son una brújula.


Y para muchos que he acompañado, han abierto nuevas formas de moverse, de vivir y de amar.



Este diario no es solo una reflexión. Es una invitación cálida.


Si algo en ti resuena al leer esto,


si sientes una energía quieta pero clara,


entonces ya estás en el camino.



Caminémoslo juntos.



— Chan



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