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"Reflections from Cleveland – Energy, Trust, and a Distinctly American Inspiration" 08/11/2025

Updated: Sep 26

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Tango Zen Journal – August 11, 2025


"Reflections from Cleveland – Energy, Trust, and a Distinctly American Inspiration"

"Reflexiones desde Cleveland – Energía, confianza e inspiración distintivamente americana"


Leaving Buenos Aires for Cleveland turned out to be a test of patience and persistence. My original flight was canceled due to United Airlines’ global system collapse, forcing me to delay my departure, spend an unplanned night, and scramble for a new ticket just to make it in time for Friday’s film screening. I managed to arrive, but the weekend began with more challenges—technical issues, equipment shortages, and system incompatibility for the screening.


Still, the audience was attentive and deeply engaged. They asked meaningful questions, which told me that something important was about to happen in the workshop.

When the workshop began, things flowed smoothly at first. Feeling the group’s openness, I decided to introduce more energy-based work, especially chakra exercises. To my surprise, the results were not what I expected. I sensed frustration in some participants and realized we needed to take a step back—to first build the physical, energetic, and emotional discipline required to fully experience tango as surrender and mindfulness.


That night, I barely slept, thinking about how to lead the group the next day. On Sunday, I walked into the room feeling the participants’ complete trust. We went back to the foundation, then built upward again. The result was beautiful. Some participants even shared that, while dancing, they could see the chakra connection between partners—not just feel it. That was a powerful sign that the work had reached a deeper energetic level.


One of the most moving moments came in an informal setting before the workshop, when I danced with Joanne Pogros, the wife of Timmy Tango —a man who has contributed enormously to the U.S. tango community for decades. We shared two songs, and after the second, she whispered, “I love you.” I replied, “I love you too.” We had never met before, yet in those brief dances we connected energetically and emotionally in a way that was profound and unforgettable. Later, Timmy himself asked me to dance. We embraced, walked, and exchanged the essence of tango in a single song. Those moments will stay with me.


The weekend ended with gratitude—to Timmy Tango, to Joanne, to every participant, and especially to Ann Dobyns and Chuck for organizing the events and trusting me to guide their community. I encouraged everyone to continue their journey with Ann and Chuck, and reminded them I am always available to offer guidance when needed. I left Cleveland with a warm heart, a sense of accomplishment, and the anticipation of meaningful projects ahead in Buenos Aires and beyond.


On a personal note, Ann also took me to the Rock & Roll Hall of Fame. For me, it was more than music history—it was a celebration of American creativity. In this case, I’m referring to the culture and innovation originating in the United States. As a U.S. citizen, I couldn’t help but feel a deep connection to what I saw there. Yes, there were foreign artists represented, but the heart of it was distinctively American. The rebellious energy, the ingenuity, the ability to create something the world had never seen before—this is something I recognize deeply as part of the United States’ cultural character. It’s a spirit you don’t find in quite the same way anywhere else, and the Hall of Fame expresses it in every song, every fashion piece, every display.


Abrazo,

Chan


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Salir de Buenos Aires rumbo a Cleveland resultó ser una prueba de paciencia y perseverancia. Mi vuelo original fue cancelado debido a la caída global del sistema de United Airlines, lo que me obligó a retrasar la salida, pasar una noche imprevista y buscar un nuevo pasaje para poder llegar a tiempo a la proyección del viernes. Llegué, pero el fin de semana empezó con más desafíos: problemas técnicos, falta de equipo y compatibilidad del sistema para la proyección.

Aun así, el público estuvo atento y muy receptivo. Me hicieron preguntas profundas, lo que me hizo sentir que algo importante estaba por suceder en el taller.


Cuando el taller comenzó, todo fluyó bien al principio. Sintiendo la apertura del grupo, decidí incluir más trabajo energético, especialmente ejercicios de chakras. Para mi sorpresa, el resultado no fue el esperado. Percibí cierta frustración en algunos participantes y me di cuenta de que necesitábamos dar un paso atrás: primero construir la disciplina física, energética y emocional necesaria para vivir el tango como entrega y atención plena.


Esa noche dormí muy poco, pensando en cómo conducir el grupo al día siguiente. El domingo, sentí la confianza total de los participantes. Volvimos a la base y luego fuimos avanzando otra vez. El resultado fue hermoso. Algunos incluso compartieron que, mientras bailaban, llegaron a ver el chakra entre las parejas, no solo a sentirlo. Fue una señal poderosa de que el trabajo había alcanzado un nivel energético más profundo.


Uno de los momentos más emotivos ocurrió en un encuentro informal antes del taller, cuando bailé con Joanne, la esposa de Timmy Tango, un hombre que ha hecho enormes aportes a la comunidad tanguera de Estados Unidos durante décadas. Compartimos dos temas y, después del segundo, ella me susurró: “Te quiero.” Le respondí: “Yo también te quiero.” Nunca nos habíamos visto antes, pero en esos pocos bailes conectamos de forma energética y emocional, de un modo profundo e inolvidable. Más tarde, el propio Timmy me pidió bailar. Nos abrazamos, caminamos y compartimos la esencia del tango en una sola tanda. Esos momentos quedarán conmigo.


El fin de semana cerró con gratitud: a Timmy, a Joanne, a cada participante, y especialmente a Ann y Chuck por organizar los eventos y confiar en mí para guiar a su comunidad. Animé a todos a continuar su camino con Ann y Chuck, y les recordé que siempre pueden contar conmigo para ofrecerles orientación si lo necesitan. Dejé Cleveland con el corazón cálido, un sentido de logro y la expectativa de nuevos proyectos significativos en Buenos Aires y más allá.


En el plano personal, Ann también me llevó al Rock & Roll Hall of Fame. Para mí, fue más que historia musical: fue una celebración de la creatividad americana. En este caso, me refiero a la cultura e innovación originadas en Estados Unidos. Como ciudadano estadounidense, sentí una conexión especial con lo que vi ahí. Sí, había artistas extranjeros, pero el corazón de todo era distintivamente americano. La energía rebelde, la inventiva, la capacidad de crear algo que el mundo nunca había visto… es algo que reconozco como parte del carácter cultural de Estados Unidos. Es un espíritu que no se encuentra igual en ninguna otra parte, y el Hall of Fame lo expresa en cada canción, cada prenda, cada muestra.


Chan

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